Diseñador
Inga Sempé
El diseño no es un estilo, es una disciplina.
Sus creaciones parecen sencillas y ligeras, pero se realizan partiendo de una técnica precisa y meditada. Nacida en París en 1968, estudió diseño en la Escuela Nacional Superior de Creación Industrial y, tras dar sus primeros pasos profesionales en estudios de arquitectura de interiores, se marchó a Italia. Aún joven, estaba convencida de que «hay que demostrar lo que uno vale en otro lugar» para poder luego imponerse en la escena francesa. Inga pasó entonces dos años en Roma como becaria de la Villa Médicis y comenzó a colaborar con Cappellini. De vuelta en Francia, inauguró su estudio en París y, en 2002, obtuvo el Gran Premio de Diseño de la Ciudad de París.
Inga Sempé va perfeccionando su método con el paso de los años y se deja influir más por sus raíces danesas y su experiencia italiana que por las tradiciones artísticas de sus compatriotas. Al considerar que el diseño francés es anacrónico o está abocado a la gran distribución y carece de sentido, aboga por una vuelta a la técnica. Inga Sempé considera esencial comprender cómo se fabrican los objetos, partiendo de la estructura en bruto para obtener resultados atractivos. De hecho, sus obras parecen lúdicas, pero están realizadas con una técnica impecable.
Para la colección de luminarias «Matin», crea una serie de lámparas de mesa muy originales que combinan el estilo tradicional danés, caracterizado por la sobriedad, con un toque más bien moderno. La estructura de la lámpara es muy funcional, pero su pantalla plisada con forma de paraguas le confiere un aire ágil y lúdico. Mucho más sobrio es el espejo colgante Hay, que presenta un estilo minimalista pero agradable gracias a la flexibilidad de su composición y al pequeño toque de color de la cinta que suaviza sus bordes. Se trata de una colección discreta y elegante que se adapta a todo tipo de interiores.



